Bistare-Bistare

Se oye a menudo cuando viajas que un viajero, montañero o amante de la naturaleza toca su límite cuando viaja a determinado lugar. Que no se licencia, termina el círculo, hasta completar un trekking en Nepal. He visitado muchos países antes de viajar a Nepal, y mi opinión es que es un lugar que hay que visitar si o si. Porque? Sería respuesta habitual que en Nepal hay lugares que no encontrarás en ningún otro lugar del planeta. Cierto es. Ahondando en las razones, argumentaría que la montaña se acerca al viajero, más allá de la condición física o de la cuenta corriente, de quien allí acude. Un trekking de 3 semanas está al a­­lcance de casi todos los que vivimos en el lado rico del planeta.

Algunos trekkings de Nepal llegan a los 5.000 metros de altura, pero actuando con paciencia y responsabilidad, cualquiera puede llegar a esa altura. Los caminos son amplios y nada técnicos, y las cuestas tampoco son exageradas. Los lugareños son sumamente agradables, y el guía y los porters se desvivirán para que el recuerdo de tu visita a Nepal sea inolvidable. Os preguntaréis: “Si, y el dinero qué?” Claro, hay que pagar el viaje, los servicios, pero un pack base de tres semanas como el del Annapurna se puede contratar por 1.300-1.500 euros si te mueves bien, vuelo incluido. Una de las mejores cosas que tienen los trekkings son que el cliente decide donde empezarlo, o acabarlo, que recorrido realizar un determinado día, o incluso cuando descansar. Son menús prácticamente hechos a la carta. 

Este relato es de un trekking realizado en otoño del 2016 en el Annapurna. Tres semanas. Comenzamos a caminar en Tal, a 1.700 metros, y lo terminamos en Jomsom, a 2.700. En total, unos 175 kilómetros. Pillamos el final del monzón de verano dando los últimos coletazos, con días lluviosos. El clima es tropical, no hace frío hasta sobrepasar los 3.000 metros. Nada comparable al calor humano que transmiten los lugareños: buena gente, humildes, que han sobrevivido durante siglos con lo que la tierra les ha dado, y con lo que los turistas aportan en las dos o tres últimas décadas.


Nada mejor que caminar y sumergirse cada cual en su mundo, para olvidar el duro día a día de los turistas occidentales… Siempre hay qué ver, o que admirar en el trekking del Annapurna: montañas que te dejarán atónito, campos de trigo, bosques impresionantes, caminos que reptan ladera arriba, o sin más, la actividad más común: entablar diálogo con el guía o los porters, para que sacie la curiosidad del visitante. Todo es nuevo, todo enriquecedor. Los desayunos, buenos; las comidas y cenas variadas, con 5 o 6 platos a elegir siempre. Las cervezas son un poco caras, pero no estamos de vacaciones? Y está el tema del WC… los albergues o hostales no son hoteles de ciudad, y en la mayoría hay que hacer de vientre a pulso… pero estamos donde estamos! Duchas hay en casi todos los albergues, para tener agua caliente hay que rascarse el bolsillo a veces!

Disfrutamos en Manang, en el lago Tilicho, a casi 5.000 metros de altura, con el color azul turquesa de un lago de origen glacial. Pasamos 48 horas sin movernos de la tienda en el campamento base del Chulu West, a 4.800 metros, porque no paró de nevar o llover. Antes de irnos del campamento base, el Himalaya nos obsequió con una panorámica increíble del Annapurna. Y el sumum fue llegar al collado más alto del trekking, el Thorong-la Pass, a más de 5.400 metros. Y sin pisar ni palmo de nieve!

Después llegaron la pirámide perfecta del Dhaulagiri, el valle del Muztang, los momentos difíciles de despedir al guía Dawa, y a los porters Subas y Raj Gurung, la tranquilidad de Pokhara, el caos de Kathmandú, y la vuelta a casa. Hasta que volvamos a Nepal! Que volveremos… Mientras tanto podréis conocer que tal anduvimos mi colega Joseba y yo por el corazón del Himalaya con el video Bistare-Bistare!





Detalles a tener en cuenta

LUGAR

Trekking del Annapurna

FECHA DEL VIAJE septiembre-octubre del 2016.
ACTIVIDAD Trekking de alta montaña, porque se asciende a 5.400 metros, aunque la dificultad técnica es nula.
MONTANTE ECONÓMICO 1.300 euros, en los que se incluye el vuelo, y la manutención y pensión completa durante el trekking.
DURACIÓN Tres semanas.
DOCUMENTACIÓN Se requiere pasaporte. A la entrada de Nepal se abona una VISA que cuesta 40 dólares (consultar cambios).
MONEDA 1 euro, 100 rupias (consultar cambios)
VACUNAS No se requieren.
PARA LLEGAR  Desde Madrid a Kathmandu, 500-600 euros, con Emirates
PARA MOVERSE Transporte público y autobús. No es recomendable hacerlo en coche, ya que los nepalíes conducen a su manera, y las carreteras, a menudo, son estrechas y con acantilados peligrosos.
DISTANCIAS Desde Kathmandú a Beshisahar, comienzo del trekking del Annapurna, hay 250 kilómetros, pero el traslado en bus conlleva 8 horas.
TELÉFONO MÓVIL

Depende de la compañía. Se aconseja consulta. Hay WIFI en casi todos los hoteles, también en las montañas.

HOSPEDAJE

En Kathmandú un hotel puede costar 20-30 euros la noche. En los pueblos, precios mucho más baratos.

COMIDAS/CENAS

En Kathmandú 5-7 euros. En los pueblos 2/4 €

UNA CERVEZA 1-2 euros.


Bistare-Bistare


>