Turismo futbolero
No soy muy de fútbol, pero me gusta visitar estadios míticos de Europa. Pronto volveré a Anfield Road, a Liverpool, 30 años después de la primera visita, pero una visita a San Siro, a Milán, bien merece la pena. Esta vez viajo con dos compañeros de fatigas en la radio, Mikel y Xiker. Xiker es nerazzurri de pro, aficionado del Inter de Milán. Hace años que su corazón negroazul se puso a maquinar alguna aventura, y sus fabulaciones dieron como resultado un partido de Champions League entre el Inter y el PSV Eindhoven holandés.
Fútbol… y turismo. Porque Milán y alrededores bien merecen una visita de unos días. Nuestro menú, un par de días en Milano, otro par en Turín, e incursión de día a algún txoko cercano a los Alpes. Antes de partir, detalle importante si viajas a finales de otoño al norte de Italia. Fa freddo. Que hace rasca. Y seria. Rozando los 0 grados al anochecer y bajo cero por la mañana, y apenas media docena de grados en el momento más templado del día. Hay que llevar ropa de abrigo.
Vuelo cómodo a Milano. Con un poco de suerte meteorológica, camino de Malpensa, pasas por encima de los Alpes, del Gran Paradiso (4.061 metros), y por encima de Turín. Milan es la capital financiera de Italia, tiene una población cercana a millón y medio de habitantes, y paseando por la zona noble de la ciudad se nota que la gente maneja cash. Punto neurálgico de la ciudad, Piazza del Duomo, con su bella catedral. De noche resulta más espectacular que de día. Al Duomo se puede llegar a través de la galería comercial Vittorio Emanuele II. Tiene una bóveda de vidrio espectacular, y el metro cuadrado se cotiza a precio de oro, o más.
Es imperdible ir a la zona de Navigli, el barrio de los canales artificiales de Milan, y zona alternativa donde al anochecer el ambiente te recordará al del poteo que hacemos los fines de semana en casa. Callejuelas con rollo alternativo, y tascas interesantes en un kilómetro cuadrado. Milano termina para nosotros con desplazamiento a San Siro (Giuseppe Meazza cuando juega el Inter). Estadio impresionante, y tiritando, vuelta al hotel porque la noche milanesa te hace temblar… y si eres aficionado del Inter, y ha palmado, más frío aún.
Turin y Alpes
El traslado de Milano a Turín es muy cómodo. El tren recorre los 150 kilómetros de distancia entre las dos ciudades en menos de dos horas. 1 hora si escoges el freccia rosa, que es bastante más caro que el tren normal. Turín es más vieja, más gris, más tristona que Milán, pero no por ello deja de ser una gran ciudad. Tiene casi 900.000 habitantes, y si Milán es la capital financiera de Italia, Turín es la capital industrial. El centro es más señorial que Milán: más plazas gigantes, más edificios emblemáticos: Piazza Castello, Piazza San Carlo, Palazzo Reale, Mole Antonelliana…
Especialmente llamativo ese último edificio, uno de los edificios más conocidos de Italia. Tiene 167.5 metros de altura, y en su interior alberga el Museo Nacional del Cine de Turín. Un ascensor te sube a una especie de mirador, que se eleva a más de 100 metros sobre la ciudad, y que ofrece unas vistas alucinantes de la ciudad, y de los Alpes, montañas que casi casi las puedes tocar con las punta de los dedos… La panorámica al anochecer es espectacular. El Monviso el Oeste, con sus más de 3.800 metros, y el Monte Rosa, blanquísimo, al norte, esbelto (4.634 metros). Y si eres periodista y lleves la documentación, puedes entrar sin pagar los 8 euros de entrada!
Viéndolos tan cerca, que mejor que acercarse. Aosta queda a una hora y media en coche, y a medio camino puedes acercarte a contemplar el gran Cervino, una de las montañas más bellas de todo el mundo (4.478 metros). La carretera repta hasta Cervinia, hasta 2.050 metros, y echar un café mirando a la pirámide perfecta hace que te olvides del estrés sin darte cuenta. Aosta tb merece una visita de unas horas. Ciudad de rica historia y arquitectura, está rodeada de grandes montañas y la influencia francesa es más que evidente en sus calles.
Recuerdo inmejorable para volver a gusto a casa.
Detalles a tener en cuenta
| LUGAR | Milán, Turín y Aosta |
| FECHA DEL VIAJE | Diciembre 2018. |
| ACTIVIDAD | Turismo. |
| DURACIÓN | 5 días. |
| DOCUMENTACIÓN | DNI. |
| MONEDA | Euro. |
| PARA LLEGAR | Avión. Bilbao-Madrid-Milán, y la vuelta Turín-Madrid-Bilbao. Air Europa e Iberia. 230 euros |
| PARA MOVERSE | En las ciudades autobús, metro y tranvía, entre Milán y Turín tren (12 euros), y coche de alquiler entre Turín y Aosta (80 euros + gasolina) |
| AUTOPISTAS | 30 euros entre Turín y Aosta, y la vuelta. |
| DISTANCIAS | Desde Milán a Turín hay 150 kilómetros. De Turín a Aosta 120 |
| TELÉFONO MÓVIL | Mismas tarifas que en el País Vasco. |
| HOSPEDAJE | Buen precio (30-40 euros por persona y día, hoteles de 3 estrellas). |
| COMIDAS/CENAS | 20-25 euros. |
| UNA CERVEZA | 5/6 euros. |







